Situado en alguna nebulosa lejana hago lo que
hago,
para que el universal equilibrio de que soy parte
no pierda el equilibrio.
Se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo.
Si no levantas los ojos, creerás que eres
el punto más alto.
Hallarás la distancia que te separa de ellos,
uniéndote a ellos.
Tú crees que me matas. Yo creo que te suicidas.
Entra una nueva pena y las viejas penas
de la casa la reciben calladas,
no muertas.
Eramos yo y el mar. Y el mar estaba solo y solo
yo.
Uno de los dos faltaba.
Cuando me hiciste otro, te dejé conmigo.
Casi no he tocado el barro y soy de barro.
Mis ojos, por haber sido puentes, son abismos.
A veces hallo tan grande a la miseria que temo necesitar
de ella.
Quien se queda mucho consigo mismo, se envilece.
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