Han dejado de engañarte, no de quererte.
Y te parece que han dejado de quererte.
Antes de recorrer mi camino yo era mi camino.
Durmiendo sueño lo que despierto sueño.
Y mi soñar es continuo.
Pueden en mí, más que todos los infinitos,
mis tres o cuatro costumbres inocentes.
Y si llegaras a hombre, ¿ a qué más podrías
llegar ?
Nada no es solamente nada. Es también nuestra cárcel.
He llegado a un paso de todo. Y aquí me quedo,
lejos de todo, un paso.
El dolor no nos sigue: camina adelante.
En plena luz no somos ni una sombra.
Mueren cien años en un instante,
lo mismo que un instante en un instante.
La confesión de uno humilla a todos.
Sí, me apartaré.
Prefiero lamentarme de tu ausencia que de ti.
Quien dice la verdad, casi no dice nada.