Has venido a este mundo que no entiende
nada sin palabras, casi sin palabras.
Dios le ha dado mucho al hombre;
pero el hombre quisiera algo del hombre.
La tierra tiene lo que tú levantas de la tierra.
Nada más tiene.
Me ves cuando me tocas: cuando no debieras verme.
Sí, eso es el bien: perdonar el mal.
No hay otro bien.
El hombre vive midiendo, y no es medida de nada.
Ni de sí mismo.
Iría al paraíso, pero con mi infierno; solo, no.
A veces creo que el mal es todo
y que el bien es sólo un bello deseo del mal.
Creías que destruir lo que separa era unir.
Y has destruido lo que separa.
Y has destruido todo.
Porque no hay nada sin lo que separa.
Quieren que me haga diferente.
Y sin ellos hacerse diferentes y sin nada hacerse diferente.
¿ Y de qué me haría diferente ?
Para que tu tristeza muda no oyese mis palabras,
te hablé bajito.
"Tanto las Voces de Antonio Porchia como los textos incluidos en este sitio están registrados y protegidos por las leyes internacionales de propiedad intelectual que resguardan los derechos de autor. Ninguno de los textos contenidos en esta página podrá ser reproducido o traducido, en ningún medio conocido o por conocerse, sin una autorización por escrito; en el caso de las Voces de Antonio Porchia se requiere la autorización de sus herederos; en el caso de los textos restantes, la de sus respectivos autores. Toda solicitud de autorización, así como toda consulta al respecto, deben dirigirse a geli@arnet.com.ar o dgduenas@gmail.com , informando lugar, espacio y medio en donde se solicita reproducir y/o traducir algunos de los textos contenidos en este sitio."
Antonio
Porchia - VOCES
Recopilación de Angel Ros. Agradecimientos.
Sitio
Web: M&M Asesores - Diseño y arte: Rubén
Machado - Programación del sitio: Sebastián Montenegro
Visualizar en 800 x 600 fuentes pequeñas con Microsoft Explorer
4.0 o superior
Copyright 2003. Todos los Derechos Reservados.